Aprender sin miedo
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Paso a paso, sin prisa

Entender la tecnología no tiene edad.

Consejos cortos, con letra grande y palabras sencillas. Toca uno para leerlo, o pulsa «Leer» arriba y te lo contamos en voz alta. Puedes volver a ellos siempre que quieras.

Juegos para practicar

La mejor forma de aprender es jugando. Elige un juego y pon a prueba tu ojo.

Consejos para consultar

Una buena contraseña

Una contraseña es la llave de tu casa digital. La mejor es una frase que solo tú sepas, larga y fácil de recordar.

Por ejemplo: MiPerroLola come a las 8. Larga, con mayúsculas y números, pero fácil para ti.

Nunca uses la misma para todo, ni tu fecha de nacimiento, ni «1234».

Si te llaman del «banco»

Tu banco nunca te pedirá por teléfono ni por mensaje tu clave, tu PIN o el código que te llega por SMS.

Si alguien te lo pide, es una estafa. Cuelga tranquilo, sin dar explicaciones.

¿Dudas? Llama tú al banco por el número de siempre (el de tu tarjeta o tu libreta), nunca por el que te dieron.

Saber si un enlace es seguro

Antes de tocar un enlace, léelo despacio. Fíjate en la dirección: la de verdad de tu banco es corta y clara.

Desconfía si tiene palabras raras, números o termina en cosas extrañas como .top o .xyz.

Ante la duda, no toques. Mejor entra tú escribiendo la web a mano.

No perder tus fotos

Tus fotos viven en el móvil, pero un móvil se puede perder o romper. La solución es tener una copia guardada aparte.

El propio móvil suele ofrecer una «copia de seguridad» automática (en Google Fotos o iCloud). Actívala y podrás recuperarlas siempre.

El WiFi público

El WiFi gratis de una cafetería o un aeropuerto es cómodo, pero no es privado. Otros podrían ver lo que haces.

Para leer noticias, bien. Pero no entres en el banco ni pongas contraseñas importantes. Para eso, usa tus datos del móvil.

Comprar por internet con calma

Compra solo en tiendas conocidas. Si un precio es demasiado bueno, casi siempre es un engaño.

Paga con tarjeta (no por transferencia ni Bizum a desconocidos): si algo va mal, el banco puede ayudarte a recuperar el dinero.

Cuando un mensaje mete prisa

«En 24 horas», «última oportunidad», «o su cuenta será bloqueada». La prisa y el miedo son la trampa: buscan que actúes sin pensar.

Una empresa de verdad te da tiempo. Si algo te apura, para, respira y compruébalo por tu cuenta antes de tocar nada.

Si un «familiar» pide dinero por mensaje

«Mamá, se me ha roto el móvil, escríbeme a este número. Necesito un Bizum urgente.» Es una estafa muy común: no es tu hijo, es un desconocido.

Llama tú al número que ya tienes guardado de esa persona. Si no contesta, pregunta a otro familiar. Nunca envíes dinero solo por un mensaje.

El falso aviso de virus

Aparece un aviso de que tu móvil u ordenador «tiene un virus» y te da un teléfono al que llamar o te pide instalar un programa. Es mentira.

Microsoft, Apple o tu banco nunca hacen esto. Cierra el aviso, no llames y no instales nada. Si te preocupa, pídele a alguien de confianza que lo mire.

Bloquea el móvil y cierra sesión

Pon un PIN, un patrón o la huella para desbloquear el móvil. Si lo pierdes o te lo quitan, nadie podrá entrar en tus cosas.

En un ordenador que no es tuyo (una biblioteca, casa de un familiar), cierra sesión siempre al terminar.

Esas actualizaciones que salen

Cuando el móvil pide «actualizar», no es un capricho: tapa agujeros de seguridad por donde podrían colarse los estafadores.

Déjalo actualizándose por la noche, enchufado y con WiFi. Al día siguiente estará más protegido.

Llamadas de números raros

Si te llaman de un número larguísimo o de otro país que no esperabas, no contestes y no devuelvas la llamada.

Algunas de esas llamadas cuestan dinero solo con devolverlas. Si es algo importante, volverán a llamar o te escribirán.

Mira tus movimientos del banco

Échale un vistazo a tus movimientos una vez por semana. Es la mejor forma de pillar a tiempo un cargo raro.

Los estafadores prueban primero con cantidades pequeñas. Si ves algo que no reconoces, avisa a tu banco aunque sean 2 €.

Bizum sin líos

Para cobrar no tienes que aceptar nada. Si te llega una «solicitud» y la aceptas, el que paga eres tú.

Antes de enviar un Bizum, comprueba el nombre de la persona que aparece, no solo el número.

Compras dentro de las apps

Los juegos y las apps a veces cobran dinero de verdad. Configura que pidan la contraseña o la huella para pagar.

Así, ni un nieto ni un toque sin querer se gastan dinero.

Si ya has picado, no te avergüences

Le pasa a mucha gente lista: estas estafas las hacen profesionales. Lo importante es reaccionar rápido.

Llama a tu banco para bloquear la tarjeta, cambia las contraseñas y guárdalo todo (capturas, números). Puedes denunciarlo en la policía.

Ten a alguien a quien preguntar

Elige a una persona de confianza (un hijo, una vecina) y acordad que, antes de dar datos o dinero, la llamas.

Un estafador siempre tiene prisa porque no quiere que consultes con nadie. Consultar es ganar.

Voces y caras que no son reales

Hoy se puede imitar la voz de un familiar por teléfono para pedirte dinero. Si algo te chirría, cuelga.

Llama tú a esa persona al número de siempre, o pregúntale algo que solo ella pueda saber.

¿Es de fiar esta tienda online?

Antes de comprar, mira si la web tiene dirección, teléfono y aviso legal, y busca opiniones por fuera.

Desconfía si solo aceptan transferencia o Bizum. Pagando con tarjeta, si hay problema, el banco puede ayudarte.

El código QR también engaña

Un QR puede llevarte a una web falsa igual que un enlace. Desconfía de los QR pegados encima de otro (en parquímetros, cartas, carteles).

Después de escanear, lee la dirección con calma antes de escribir nada.

La regla de oro

Ante cualquier mensaje, llamada o aviso que te pida algo: para, respira y pregunta.

Nada de verdad se estropea por esperar diez minutos y consultarlo con alguien. Las estafas, sí.

Curas milagrosas y farmacias falsas

Desconfía de anuncios y webs que prometen curar la diabetes, el dolor o adelgazar sin esfuerzo con un producto «natural» o un aparato barato. Si funcionara, te lo daría tu médico.

No compres medicamentos, tiras de glucosa ni insulina en tiendas raras de internet: pueden ser falsos o estar caducados. Pregunta primero en tu farmacia o a tu médico.

Perfil clonado y «amigo» hackeado

Si un amigo te escribe por Facebook o Messenger y de repente te pide dinero, un código o que «recibas un pago por él», casi seguro que le han robado la cuenta. Llámale por teléfono antes de hacer nada.

Un perfil clonado usa su foto y su nombre, pero es nuevo y tiene pocos amigos. Ante la duda, no aceptes la solicitud y avisa a tu amigo de verdad.

Protege tu cuenta: pon la verificación en dos pasos en Facebook e Instagram (Ajustes → Seguridad).

Si te han suplantado o hackeado

Si alguien se hace pasar por ti o ha entrado en tu cuenta: 1) intenta recuperarla y cambia la contraseña; 2) denuncia el perfil falso dentro de la propia red social; 3) avisa a tus contactos de que no te hagan caso.

Guarda capturas de todo y, si ha habido dinero o daño, pon una denuncia en la Policía o la Guardia Civil. No es culpa tuya y no hay nada de qué avergonzarse.

Para quien aprende distinto. Estas tarjetas están pensadas también para personas con dislexia, TDAH o problemas de memoria: frases cortas, una idea por tarjeta, letra muy legible y opción de escucharlas. Puedes abrir solo la que necesitas, cuando la necesitas.

Contenido educativo de Guardián Digital. Aprender a tu ritmo es la mejor protección.